ALBINEGROS
CASTELLÓN
ACTUALIDAD · AFICIÓN

13 SEPTIEMBRE 2026 · ANDROS MARTÍNEZ

SOMOS AFICIONADOS.
NO SOMOS PRESOS.

Albinegros Castellón reclama una revisión de las condiciones del sector visitante de Montilivi: obstáculos en el campo visual, falta de comodidad y un único aseo compartido por hombres y mujeres.

Comunicado Somos aficionados, no somos presos sobre la zona visitante de Montilivi
Comunicado sobre la zona visitante de Montilivi · Imagen: Albinegros Castellón.
DESDE LA GRADA

Viajar con otro escudo no convierte a nadie en un problema. La seguridad y la dignidad deben convivir.

La victoria del CD Castellón en Montilivi dejó una remontada memorable, trece puntos de quince posibles y otro desplazamiento convertido en una demostración de fidelidad albinegra.

Sin embargo, el resultado deportivo no puede ocultar las condiciones denunciadas por seguidores del Castellón en la zona reservada para la afición visitante. Albinegros Castellón, medio independiente y no oficial dedicado a la actualidad albinegra, ha publicado un comunicado para expresar su rechazo a una experiencia que considera impropia del fútbol profesional.

El objetivo no es atacar al Girona, a sus futbolistas ni a su afición. Tampoco se cuestiona la necesidad de aplicar medidas de seguridad. La reclamación es más sencilla: quienes viajan para acompañar a su equipo deben ser tratados con respeto y disponer de unas instalaciones mínimamente dignas.

Un sector visitante que no estuvo a la altura

Las imágenes reales difundidas junto al comunicado muestran una zona visitante fuertemente delimitada por cristales, mallas, postes, cables y estructuras metálicas que interfieren en el campo visual.

La sectorización de las aficiones forma parte de los protocolos habituales en los estadios profesionales. El problema aparece cuando la seguridad transforma la experiencia del espectador en una sensación de aislamiento excesivo y falta de consideración.

Según la experiencia trasladada a este medio, las condiciones del sector visitante de Montilivi no ofrecieron la comodidad ni los servicios que deberían acompañar a una entrada para un partido de LaLiga Hypermotion.

Los seguidores del Castellón realizaron el desplazamiento, asumieron los costes del viaje y acompañaron al equipo durante todo el encuentro. Ser visitante no reduce sus derechos como aficionados ni permite normalizar instalaciones deficientes.

Un único aseo compartido

Uno de los aspectos más preocupantes fue la disponibilidad de un único aseo compartido por hombres y mujeres dentro de la zona visitante.

No se trata de una exigencia extraordinaria. Disponer de suficientes servicios sanitarios, correctamente acondicionados y diferenciados, forma parte de las condiciones básicas que debe ofrecer cualquier recinto destinado a recibir a cientos de personas.

La situación resulta todavía más difícil de comprender dentro de un estadio profesional. Montilivi acoge partidos organizados bajo las competiciones de LALIGA y debería garantizar que tanto la afición local como la visitante dispongan de servicios adecuados durante toda su permanencia en el recinto.

El número de aseos, su accesibilidad y su distribución deberían corresponderse con el aforo asignado al sector. Un único servicio compartido no parece una respuesta suficiente para atender con dignidad a la afición desplazada.

Seguridad sí; dignidad también

La seguridad es imprescindible en el fútbol. Los controles de acceso, la separación entre aficiones y la presencia de personal especializado pueden resultar necesarios para prevenir incidentes.

Pero seguridad y dignidad no son conceptos incompatibles. Un dispositivo proporcionado debe proteger a quienes acuden al estadio, no hacerles sentir que están siendo castigados por acompañar a su equipo.

El titular del comunicado resume esa sensación: somos aficionados, no somos presos. La frase no equipara literalmente un estadio con una prisión. Expresa el rechazo a una forma de organizar los sectores visitantes que, por su configuración y sus limitaciones, puede transmitir una imagen excesivamente restrictiva y deshumanizada.

Una reclamación desde la independencia

Albinegros Castellón no representa oficialmente al CD Castellón ni actúa como peña o asociación de aficionados. Es un medio independiente de información deportiva.

Precisamente por esa condición, considera necesario dar visibilidad a una situación que afecta directamente a quienes sostienen al equipo con sus desplazamientos.

La afición albinegra ha demostrado repetidamente su compromiso. Viaja, anima y acompaña al Castellón en estadios situados a cientos de kilómetros. Ese esfuerzo merece reconocimiento, pero sobre todo merece un trato adecuado.

La reclamación no busca privilegios. Reclama unas condiciones básicas: accesos funcionales, controles proporcionados, servicios sanitarios suficientes y un espacio que permita seguir el partido con seguridad y dignidad.

Una cuestión que supera Montilivi

El debate no debería limitarse a un estadio ni a una afición concreta. Las condiciones de los sectores visitantes presentan diferencias importantes dentro del fútbol profesional español.

En algunos campos, los seguidores desplazados encuentran zonas correctamente acondicionadas. En otros, quedan relegados a ubicaciones con visibilidad reducida, servicios insuficientes o cerramientos que dificultan considerablemente la experiencia.

LALIGA y los clubes deberían establecer y supervisar unos estándares mínimos comunes. El precio de una entrada visitante no puede dar acceso a condiciones sustancialmente inferiores a las del resto del estadio.

Viajar con otro escudo no convierte a nadie en un problema. La rivalidad termina con el pitido final; el respeto debe permanecer antes, durante y después del encuentro.

Conclusión editorial

La victoria en Montilivi será recordada por la remontada, por los goles de Sienra y Álvaro García y por una afición que volvió a acompañar al Castellón lejos de Castalia.

Pero el fútbol no puede mirar únicamente al marcador. Quienes sostienen el espectáculo desde las gradas merecen seguridad, instalaciones adecuadas y un trato respetuoso. Ser aficionado visitante no puede significar aceptar cualquier condición ni renunciar a unos servicios elementales.

Albinegros Castellón reclama que se revise lo ocurrido y que se mejoren los estándares de las zonas visitantes. No para obtener privilegios, sino para garantizar algo mucho más básico.

Somos aficionados. No somos presos.
CONCLUSIÓN ALBINEGRAPAGAMOS. CUMPLIMOS.
VIAJAMOS.

Exigimos dignidad y seguridad para todas las aficiones visitantes.

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