El marcador invita a la calma; el juego obliga a acelerar la construcción.
UN MENSAJE DE PACIENCIA
Romain Matthys ha pedido tiempo para un CD Castellón que ha cambiado buena parte de su plantilla durante el verano. El guardameta confía en que, después de tres o cuatro jornadas, los recién llegados estén mejor integrados y el equipo se acerque a la versión que pretende Pablo Hernández.
El argumento tiene base: el Castellón suma cuatro puntos de seis y todavía no ha encajado. Pero el empate frente al Sabadell dejó una actuación demasiado plana en ataque. Los números protegen el inicio; las sensaciones recuerdan que el equipo continúa en construcción.
LA PORTERÍA A CERO NO BORRA LOS DEBERES
Matthys puso en valor la solidez defensiva y el punto conseguido en un campo que dificultó el juego. Es una lectura razonable desde el vestuario, aunque no debe tapar la falta de profundidad mostrada en el estreno de Castalia. El Castellón tuvo más balón, pero no gobernó el peligro.
Paciencia, sí. Conformismo, no: el equipo tiene margen y también la obligación de crecer.
VIGO SERÁ EL SIGUIENTE EXAMEN
El siguiente compromiso ante el Celta Fortuna permitirá comprobar si el Castellón recupera velocidad, claridad y capacidad para generar ocasiones. Otro filial, otra salida y una oportunidad para que los nuevos pasos adelante empiecen a verse antes de que la adaptación se convierta en excusa.

