El resultado fue corto; el valor, enorme. El Castellón estrenó la temporada imponiendo su ritmo desde el primer balón y encontró premio muy pronto. Después le faltó cerrar el partido, pero le sobró compromiso para protegerlo.
CAMARA ENCIENDE LA LIGA
El equipo de Pablo Hernández entró en Zubieta con intención de mandar. Camara avisó a los cuatro minutos con un cabezazo que Fraga consiguió rechazar. Tres minutos después ya no hubo respuesta posible: Raúl Sánchez ganó metros por la izquierda y sirvió un centro preciso para que el delantero albinegro firmara el primer gol del curso.
El 0-1 confirmó un inicio de partido reconocible: presión alta, velocidad para recuperar y voluntad de jugar en campo contrario. Raúl Sánchez fue una amenaza constante y el Castellón acumuló llegadas, aunque sin convertir su superioridad en una ventaja mayor.
EL PARTIDO QUE NO SE CERRÓ
La Real Sociedad B encontró aire con el paso de los minutos. Carrera llegó a batir a Matthys antes del descanso, pero el tanto quedó anulado por fuera de juego. Fue el primer aviso de que una diferencia mínima podía convertir cualquier acción aislada en un problema.
Tras la reanudación bajaron el ritmo y la precisión. El calor y el punto de la temporada pesaron. Pablo Hernández movió el banquillo en el minuto 66 con las entradas de Antonio Gala e Iñigo Córdoba. Gala tuvo el 0-2 nada más entrar, después de un gran pase de Mellot, pero Fraga ganó el mano a mano. Ahí estuvo la sentencia que nunca llegó.
SOLIDEZ PARA SUFRIR
El Sanse apretó en el tramo final y Carrera volvió a marcar en el minuto 73, otra vez en posición antirreglamentaria. Matthys respondió cuando fue necesario y la defensa albinegra sostuvo el área con orden. Camara todavía obligó a Fraga a intervenir con un disparo potente en el minuto 82.
El Castellón terminó defendiendo más cerca de su portería de lo que hubiera deseado, pero no se descompuso. La victoria no fue brillante durante los noventa minutos; fue competitiva. Y en una primera jornada, lejos de Castalia y ante un filial capaz de acelerar cualquier partido, esa madurez tiene valor.
Golpear pronto fue mérito. No sentenciar, el aviso. Resistir juntos, la mejor noticia.
LAS TRES CLAVES
- Entrada dominante. El Castellón llevó el partido al campo rival y encontró el gol antes del minuto diez.
- Camara decisivo. Marcó, fijó a los centrales, trabajó sin balón y siguió generando peligro hasta el final.
- La portería a cero. Cuando el encuentro se volvió incómodo, Matthys y la defensa protegieron la ventaja.
